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“Alimentos desnudos”, campaña para ponerle fin al plástico

Desde el año pasado, los dueños de supermercados en Nueva Zelanda se adentraron en la aventura de quitar empaques y envolturas a frutas y verduras


Implementaron sistemas de estanterías de refrigeración para exhibir frutas y hortalizas frescas junto con un proceso conocido como “nebulización” para mantener frescos los artículos (Foto: inspimundo.com)

“Food in the nude” (alimentos desnudos) es una campaña implementada en Nueva Zelanda para poner fin a los empaques de plástico para productos frescos en los supermercados. Si bien el tema, aún es cuestionado por médicos y nutriólogos al señalar un mayor riesgo en la transmisión de bacterias como la salmonella.

En tanto, los productores alimenticios ya firmaron la Declaración de Embalajes Plásticos de Nueva Zelanda, que se compromete a hacer que todos los envases de las tiendas y las etiquetas sean 100% reutilizables, reciclables o compostables para 2025.

De acuerdo con el NZ Herald, las ventas de algunas hortalizas se dispararon hasta en 300% después de que varios supermercados de Nueva Zelanda abandonaran los envases de plástico.

Un grupo de supermercados abandonaron el uso de envoltorios de plástico para prácticamente todas sus frutas y hortalizas en un proyecto denominado “Alimentos desnudos”.

También aplicaron sistemas de ósmosis inversa, que trata el agua eliminando el 99% de todas las bacterias y el cloro, para que el agua de rocío sea pura, pues el compromiso es que en 2025, haya cero plástico

También introdujeron bandejas de alimentos reciclables, una medida que brinda a los clientes la oportunidad de desviar más de 80 millones de bandejas de vertederos cada año.

Nigel Bond, propietario de una de las tiendas señala que su nuevo sistema de estanterías le recordó cuando era un niño, que iba al frutero con su papá y podía oler los cítricos frescos y las cebollas. Él dice que al envolver los productos en plástico, los desinfectamos y privamos a las personas de esta experiencia.

“Cuando asumes estos proyectos, pueden ser un desastre y llevar a un rechazo de los clientes, pero en mis 30 años en la industria de los supermercados, este simple cambio ha resultado en la respuesta más positiva de los clientes que he recibido”, comenta Bond.

La iniciativa es parte de la guerra contra el plástico. En Nueva Zelanda, los días de las bolsas plásticas de un sólo uso están contados (la mayoría de los supermercados ya no las proporcionan en el momento de la salida), mientras que el gobierno aceptó las regulaciones para una eliminación obligatoria en todos los minoristas desde el 1º de julio de 2018.

“En ese momento, notamos que una cantidad cada vez mayor de productos frescos se enviaban en envoltorios de plástico. Pensamos que esto era una locura y prometimos hacer algo al respecto”, apunta Bond, quien junto con el gerente de la tienda, Gary May, tuvieron la idea por primera vez hace más de dos años.

Bond comenzó las conversaciones con los productores y proveedores, la mayoría de los cuales, según él, estaban felices de encontrar formas de proporcionar productos de empaque libres de plástico.

“Fui a un viaje de estudios a Estados Unidos y vi lo que la cadena de supermercados Whole Foods está haciendo allí. Tienen una gran variedad de alimentos frescos y su comercialización es casi una forma de arte”, agrega Bond.

Se instaló allí un nuevo sistema de estanterías de refrigeración para exhibir frutas y hortalizas frescas junto con un proceso conocido como “nebulización” para ayudar a mantener frescos los artículos.

“Las verduras son 90% de agua y los estudios han demostrado que los productos empañados no sólo se ven mejor, conservan su color y textura, sino que también tienen un mayor contenido de vitaminas. También instalamos un sistema de ósmosis inversa, que trata el agua eliminando el 99% de todas las bacterias y el cloro, por lo que confiamos en que el agua con la que se está rociando sigue siendo pura”, comenta Bond.

El propietario también sostiene que algunos productos, como las bayas (frutos rojos), las uvas y algunos tomates, todavía vienen en recipientes de plástico, mientras que los hongos se envasan en bandejas de cartón. La mayor parte de este embalaje es, sin embargo, reciclable.

Añade asimismo, que Foodstuffs también está probando alternativas de papel a las bolsas de papel de mariscos y las bandejas de charcutería a base de fibra.

A propósito de esta tendencia, tanto médicos como nutriólogos han alertado del riesgo de transmisión de bacterias, al mantener los productos sin protección hasta que llegan a las manos del comprador.

No obstante, conceden que es también obligación del consumidor, lavar frutas y verduras, así como desinfectarlas aun cuando parezca que ya vienen limpias, pues el tránsito desde la recolección hasta que arriba a los supermercados, no es garantía alguna. (Con información de www.inspimundo.com)

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