• Administrador

Casas acantilado, invaluable legado en Madera

Redescubierto y estudiado apenas 15 años atrás por Carlos Lazcano, aún falta por explorar pero el proyecto se frenó debido a la presencia del narcotráfico en ciertas zonas


Entre 1994 y 2003, con el apoyo del Gobierno del Estado de Chihuahua, el municipio de Madera y habitantes de la Sierra Tarahumara, el espeleólogo y geólogo Carlos Lazcano coordinó una serie de exploraciones en las barrancas del municipio de Madera, logrando encontrar más de 100 sitios de cuevas en acantilado de la Cultura Casas Grandes.

De acuerdo con la publicación de la Sociedad Nacional de Exploradores, inicialmente Lazcano siguió los pasos del antropólogo noruego, Carl Lumholtz, quien hacia fines del siglo XIX exploró la Sierra Madre Occidental, registrando algunos sitios de cuevas en acantilado.

“Lazcano localizó los sitios registrados por Lumholtz, pero muchos más, algunos espectaculares, con habitaciones de 600 o 700 años de antigüedad y hasta tres pisos”.

De acuerdo con la Sociedad Nacional de Exploradores (SNE), de las cuevas de Huápoca ya se editaron dos libros y está por salir un tercero / Fotos: Carlos Lazcano; SNE

Se indicó que los sitios ubicados fueron lo suficientemente importantes como para que se consiguieran 300 mil dólares de apoyo por parte de varias fundaciones de Estados Unidos con el fin de ampliar las exploraciones y llevar a cabo trabajos para restaurarlos y protegerlos, ya que algunos de ellos, habían estado sujetos al saqueo.

“Explorar estas barrancas no es fácil debido a lo abrupto de su geografía y lo difícil de su acceso. El proyecto se interrumpió debido a la presencia del narco, lo cual hace que entrar a estas regiones sea muy peligroso”.

No obstante, se precisó que de los estudios llevados a cabo con estos hallazgos se han publicado dos libros, ya agotados, y actualmente se prepara un nuevo volumen.


Tesoros naturales que proteger


Además de Lumholtz, hay testimonios de la llegada de los españoles a Casas Grandes, donde describen que en Paquimé encontraron pintura mural, la cual se fue desgastando con la erosión al estar a la intemperie.

Sin embargo, las imágenes captadas por Lazcano exhiben vestigios de las pinturas en las paredes, propios de la llamada Cultura Paquimé, Casas Grandes y Mogollón, entre otras.

Según los historiadores, esa región fue habitada por constructores de “casas acantilado”, hechas de adobe (lodo precolado), con gruesos muros de barro, vaciados en moldes y apisonados, puertas en forma de T o paleta y con alturas de 2 metros, en hileras, las cuales situaron en las cavidades naturales de las barrancas.

Con fines habitacionales, rituales y productivos se construyeron las casas en cañadas, desde el nivel del suelo hasta alturas de cientos de metros, en cuevas someras y profundas, casi inaccesibles, creando algunos de los paisajes más impresionantes.

Uno de los sitios arqueológicos más accesibles es Cuarenta Casas, que en enero de 2002 fue decretada Zona de Monumentos Arqueológicos por su gran relevancia cultural.

Se encuentra a 42 kilómetros de la Ciudad de Madera y está a 200 metros de la carretera Madera-Largo Maderal.

Otro de los sitios más interesantes es Rancherías o Barrancas de Sírupa, frente al emblemático río Papigochi. En esa área, se han registrado 29 sitios con casas acantilado, es una de las zonas más pobladas y quizá tuvo algún control sobre las demás, debido a la diversidad de recursos que poseía, según establece el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Y la Barranca de Huápoca, en el municipio de Madera. En la parte más elevada, está la Atalaya, que permite admirar las construcciones del Nido del Águila, que en su parte posterior tiene como complemento a la cueva de El Mirador. Una de las más bellas está casi 2 kilómetros adelante, es la Cueva de la Serpiente, ubicada en medio de un acantilado.

Cuenta con un pasadizo entre peñascos gigantes y recibe este nombre por un dibujo, casi desvanecido, en el dintel de una puerta; posee un pasillo que comunica de un lado a otro de la peña y es posible ver hacia diferentes puntos. Estos sitios con construcciones son visibles a la distancia y algunos como el Mirador y el Nido del Águila, es mejor admirarlos desde lejos, pues bajar y subir hasta ellos, requiere de hasta 2 horas.

Junto al río Papigochi están las aguas termales del balneario Huápoca y más adelante se ubica un antiguo puente colgante, que comunica al imponente sitio arqueológico de Cueva Grande, donde una cascada comienza en lo alto del muro y termina justo a la entrada de la cueva.

Río arriba, está la Cueva de Apacherías, algunas terrazas de cultivo en las riveras del río, y otras cuevas con construcciones menores.

Se calcula que estas construcciones se realizaron durante los años 1060 y 1205 d. C. La cueva sorprende por su tamaño. En su interior alberga un conjunto de cuevas, en cuya entrada se ve una gran casa de dos pisos, bien conservada, completa y con techo de troncos. Hay otros dos conjuntos que eran de dos pisos, pero que ya están semiderruidos.

7 vistas
No te pierdas ninguna de nuestras notas. ¡Suscribete ahora! Noticias Chihuahua

Solo registra tu correo electrónico.

© 2023 por GG Publicidad