• Administrador

‘Cerillos’ no se apagarán con ley anti-bolsas

Sea con bolsas biodegradables o productos de uso permanente, se necesitará alguien que empaque los productos


Los empacadores, en su mayoría adultos mayores, lo que sí siguen esperando es “justicia laboral” para no vivir sólo de propinas

Con la prohibición del uso de bolsas de plástico en los supermercados, vigente en el estado desde el 29 de agosto pasado, se ha especulado que el oficio de “cerillos” desaparecerá y los adultos mayores perderán ese ingreso, sin embargo, su función sigue vigente y no tendría por qué desaparecer, al menos por ese motivo.

Un sondeo entre establecimientos como Alsúper, Walmart y Soriana en la capital del estado reveló que esas cadenas planean introducir bolsas biodegradables, al margen de que en la mayoría de las sucursales desde hace meses se ofrece la venta de bolsas de tela u otros materiales, que aliente el uso permanente.

De modo que en cualquiera de los casos, el cliente requerirá de ayuda para guardar sus productos y la función de los “cerillos”, como se ha dado en llamar a quienes empaquetan en las cajas, seguirá siendo de gran utilidad.

En la mayoría de los supermercados, esas funciones son desempeñadas por adultos mayores, ante la restricción de emplear a menores de edad, sobre todo niños.

Una ocupación que permite a los ‘abuelos’ seguir siendo productivos, que ha sido una forma de fortalecer las políticas de inclusión y que más allá de las nuevas restricciones ambientales, lo que sí siguen esperando es que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social los ampare en la obligatoriedad de que las cadenas comerciales les otorguen contratos para contar con un sueldo, además de las propinas.

Actualmente, las cadenas comerciales mantienen un convenio con el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) para darles trabajo a las personas de la tercera edad, bajo la modalidad de “voluntarios”, es decir, sin que exista una relación laboral con ellos.

Entre Quintana Roo, Guerrero, Nuevo León y Chihuahua concentraron a 3 millones 121 mil personas en trabajos informales al primer trimestre de este año

Acorde con el Instituto, hasta el año pasado se tenía cuantificado a 2 millones 500 mil adultos mayores sin pensión ni apoyo alguno del gobierno en el país, por lo que muchos de ellos trabajan en los supermercados para allegarse de un poco de dinero, que los hace ser parte del empleo informal. Eso, sin contar con que muchos abuelos también lo hacen para completar incipientes pensiones.

Un tema nada secundario, considerando que entre Quintana Roo, Guerrero, Nuevo León y Chihuahua concentraron a 3 millones 121 mil personas en trabajos informales al primer trimestre de este año.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), los cuatro estados encabezaron el empleo informal con incrementos de 13, 10.8, 10.1 y 9%, respectivamente.

En total, la cifra de informalidad laboral en el país aumentó 10.5% de enero a marzo pasados, respecto del mismo periodo del año anterior, tasa muy superior al repunte de 2.7% registrado en promedio a escala nacional.

Los “cerillos” como todos los puestos de trabajo que no son remunerados de manera formal, vía sueldos y prestaciones, o que representan a quienes desarrollan oficios como ventas de productos y servicios sin darse de alta en Hacienda, es un universo creciente que acentúa el desempleo, la pobreza y la evasión fiscal, de ahí que es un rubro de preocupación para analistas y economistas al revisar los datos sobre la actual calidad de vida de los mexicanos.

11 vistas
No te pierdas ninguna de nuestras notas. ¡Suscribete ahora! Noticias Chihuahua

Solo registra tu correo electrónico.

© 2023 por GG Publicidad