• Administrador

Cosechan maíz contaminado con metales tóxicos

Detectan altos niveles de cadmio y plomo en tierras explotadas por la minería en Hidalgo; Chihuahua entre los 10 estados con mayor producción de maíz


Especialistas pugnan porque el gobierno exija a las compañías, confinar los residuos para evitar su dispersión en el subsuelo

Los agricultores del estado de Hidalgo alertaron de una situación que ocurre en esa región y que podría suscitarse en cualquier otra entidad con actividad minera, ya que están cosechando maíz contaminado con metales tóxicos como cadmio y plomo.

De acuerdo con un estudio recientemente publicado en Environmental Gepchemistry and Health, los niveles de estos metales superan los límites permitidos por normas nacionales e internacionales.

Hidalgo, como otros lugares del país, fue un estado minero durante siglos. Aunque muchas minas se agotaron y fueron abandonadas desde hace años, los desechos y productos químicos que dejaron atrás todavía se encuentran en el ambiente.

Los análisis sugieren que el maíz, alimento básico de los mexicanos, puede asimilar metales tóxicos presentes en el suelo, donde se cultivan e incorporarlos a distintas partes de la planta.

Según la información publicada también en El Universal (https://www.tangible-eluniversal.com.mx/maiz-contaminado), esa cantidad varía según el suelo, clima del lugar y el tipo de contaminante, acorde con María Aurora Armienta, geoquímica ambiental de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Para saber si esa contaminación afectaba al maíz mexicano, Armienta y sus colegas decidieron enfocarse en Zimapán, una de las zonas mineras más antiguas de Hidalgo, que ha sostenido una explotación durante casi 400 años. El equipo obtuvo y analizó muestras del suelo de parcelas de maíz, ubicadas a 20 y 30 metros de un depósito de desechos mineros, llamado relave.

También recolectaron suelo de otro campo más lejano y menos contaminado. Todas las muestras contenían rastros de arsénico, plomo, cadmio, hierro y zinc, con concentraciones más altas en los sitios más cercanos al relave.

En un invernadero, los investigadores usaron los tres tipos de suelo para plantar semillas de maíz también obtenidas en Zimapán. Tras cinco meses de cultivo, los maíces crecidos con el suelo más contaminado fueron visiblemente más pequeños que los demás, consecuencia de la mayor concentración de metales, pero también de los pocos nutrientes encontrados ahí.

Más inquietante para Armienta fue detectar la presencia de zinc, hierro, plomo, arsénico y cadmio en la raíz, tallo, hojas y elote de las plantas. En el caso del plomo y el arsénico, los científicos midieron concentraciones de 3,9 mg/kg y 1,02 mg/kg en los granos de los maíces más contaminados, respectivamente.

Estas cantidades superan los valores máximos establecidos por regulaciones técnicas del gobierno mexicano y organizaciones internacionales: 0,5 mg/kg de plomo en cereales y entre 0,1 mg/kg a 0,3 mg/kg de arsénico en vegetales.

Por su parte, Francisco Lara Viveros, fisiólogo vegetal de la Universidad Politécnica de Francisco I. Madero en Hidalgo, quien no participó en el estudio, pero expuso la preocupación de los niveles de metales tóxicos en un producto tan consumido a nivel nacional.

Lara Viveros ya ha estudiado esa misma situación a unas dos horas de Zimapán, en una región de Hidalgo llamada el Valle de Mezquital. Ahí, unas 80 mil hectáreas de tierras de cultivo se riegan con aguas residuales provenientes de la Ciudad de México.

En 2015, demostró la presencia de cadmio y plomo en plantas de maíz y alfalfa, cultivos que después se venden y distribuyen en todo el país.

En el caso de las minas, Armienta propone exigir a las autoridades que confinen los residuos para evitar que se dispersen. Ella y sus colegas ahora planean explorar métodos para remover metales de los suelos y experimentar con pastos no comestibles que puedan ayudar a absorber.


Cifras del maíz en el estado

En Chihuahua, la producción de maíz grano representó la siembra de 207 mil hectáreas durante el ciclo Primavera-Verano 2018, esto fue 1.1% más respecto de las 205 mil ocupadas en el mismo periodo de 2017, según datos del Servicio de Información Agropecuaria y Pesquera (SIAP).

De ese modo, se encuentra entre los 10 estados con mayor producción de maíz en el país: En Jalisco, la superficie sembrada fue de 577 mil hectáreas; en Chiapas, 553 mil; en Estado de México, 507 mil; en Puebla 492 mil; en Michoacán, 453 mil; en Guerrero, 451 mil; en Oaxaca, 444 mil; en Guanajuato, 408 mil; en Veracruz, 373 mil y Chihuahua con 205 mil hectáreas.

El SIAP detalló que a nivel nacional, el maíz se lleva una superficie sembrada de 6 millones 170 mil hectáreas.

5 vistas
No te pierdas ninguna de nuestras notas. ¡Suscribete ahora! Noticias Chihuahua

Solo registra tu correo electrónico.

© 2023 por GG Publicidad