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Desarrolla científico mexicano plantas sin usar plaguicidas

Transfirió genes de bacterias halladas en pozas milenarias de Cuatro Ciénegas, Coahuila, para que crezcan sin usar químicos


Sin apoyo del gobierno federal, Luis Herrera optó por un sabático en la Universidad Tecnológica de Texas para apuntalar su biotecnología / Foto: Crónica

Una alternativa para las regiones agrícolas, como Delicias y Cuauhtémoc, que permitiría reducir a cero el uso de plaguicidas y herbicidas en los cultivos, no sólo vale oro sino que es factible a través de la biotecnología desarrollada por un científico mexicano.

Se trata de Luis Herrera Estrella, investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV), quien actualmente realiza una estancia sabática en la Universidad Tecnológica de Texas y a partir de ello, desarrolló lo que ya se considera, revolucionará la agricultura mundial.

De acuerdo con una publicación en el periódico Crónica, Herrera obtuvo nuevas plantas, que no utilizan el fosfato para crecer, el cual absorben, incorporan y metabolizan para hacer ADN; en vez de ello, emplean fosfito, que está compuesto por un átomo menos de oxígeno.

“De esta forma, las malezas no pueden competir con la planta por nutrientes, porque no pueden utilizar el fosfito para crecer. Esta capacidad, fue transferida de genes de bacterias halladas en las pozas milenarias de Cuatro Ciénegas, Coahuila. Será una revolución en el planeta porque dejaremos de usar herbicidas contra las malezas, como el glifosato”.

Así lo explica Francisco Bolívar Zapata Premio Príncipe de Asturias e investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien ha dado seguimiento al estudio de Herrera Estrella.

“Es una maravilla que tenemos en México y que no pertenece a las transnacionales, sin embargo, enfrenta obstáculos en el país para su desarrollo. Así que si no se comercializa aquí, es probable que termine comprándola Estados Unidos o China”.

Desde la Universidad Tecnológica de Texas, Luis Herrera anunció en agosto pasado, el desciframiento del genoma del aguacate, investigación multinacional encabezada por su grupo en el Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio), adscrito al CINVESTAV.

Para entonces, Herrera mencionó que podría alargar su sabático para montar proyectos en esa universidad e hizo referencia a los vínculos académicos que desarrollaba con instituciones chinas.

Y es que el biotecnólogo habría salido del país debido a la cerrazón del gobierno y de las autoridades de CONACYT ante la biotecnología de los transgénicos.

Pero más allá del encono académico entre los grupos que están a favor y en contra de los organismos genéticamente modificados, Bolívar Zapata coincide y enfatiza que esta tecnología es importante no sólo para México, sino para el mundo entero, lo cual no ha sido reconocido de manera suficiente en nuestro país.

El científico de la UNAM es pionero en la obtención de insulina en el laboratorio mediante procesos transgénicos, principio médico que ha beneficiado a pacientes en el tratamiento de la diabetes. Además, es fundador del Instituto de Biotecnología de la UNAM y por ese logro fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias en 1991.

Herrera, por su parte, fue pionero en la obtención de las primeras plantas transgénicas y tiene un reconocimiento internacional. Ambos han sido los rostros más visibles en favor de este tipo de biotecnología, aunque con el respaldo de docenas de científicos dentro y fuera del país.

El abuso del fosfato como fertilizante, añade Bolívar Zapata, es uno de los principales contaminantes del suelo. El agroquímico penetra hasta los mantos freáticos y genera posteriormente, el crecimiento de plagas de algas, lirios y otras plantas parásitas, como el sargazo.

“El incremento de esta alga es por un uso inadecuado de fosfato en la agricultura proveniente del amazonas. Tenemos que bajarle y dejar de usar fosfato; la tecnología de Luis es una alternativa importante”.

El mundo se moverá hacia esta tecnología y no podemos meter la cabeza en la tierra y seguir utilizando herbicidas e insecticidas químicos. “Pero tenemos esta alternativa, una maravilla que es una verdadera oportunidad para que ni en México ni en ningún lado se utilicen herbicidas ni insecticidas para controlar malezas. Hay que abrir espacios para discutir esto o seguiremos degradando el planeta, la salud de campesinos y la nuestra”.

Escenario que se refleja fielmente en Chihuahua, en zonas agrícolas como Cuauhtémoc y Delicias, donde se ha asociado la incidencia de cáncer –tanto en la población infantil como adulta— y los casos de anencefalia con el uso de plaguicidas y fertilizantes químicos, que en ocasiones incluso ya hasta han sido boletinados por el daño a la salud en Estados Unidos y en México, se siguen utilizando. (Con información de Crónica 17/09/19)

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