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Empleos, en tiempos de pandemia

Sin un decreto gubernamental de emergencia sanitaria, las empresas que manden a los trabajadores a sus casas, podrán hacerlo sin goce de sueldo


Ni el presidente que asegura ver por el pueblo, como tampoco gobernadores ni alcaldes han antepuesto el bienestar de los asalariados

Nadie está obligado a cerrar sus empresas, la fase 1 en la que actualmente está México ante la pandemia del coronavirus, según las autoridades de salud, se enfoca en la recomendación de evitar el contacto social, privilegiar el resguardo en sus domicilios e interrumpir actividades no esenciales.

Si a un empleado lo mandan a su casa, la Secretaría del Trabajo aseguró que los patrones deberán tomar acuerdos particulares por escrito, aceptados voluntariamente por ambas partes y no podrán ser violatorios de derechos para los trabajadores.

Tanto Luisa María Alcalde Luján, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social a nivel federal, como Ana Luisa Herrera Laso, de la dependencia estatal, reconocieron que si los centros de trabajo suspenden labores, como en este momento no es obligatoria, pues a la fecha no existe un decreto de emergencia sanitaria, no se exige a los patrones seguir pagando los salarios.

Por ello, instan a llegar a acuerdos, ya sea directamente con los empleados o a través de los sindicatos –como los que agrupan a miles de trabajadores de la industria maquiladora—, sólo eso, pues por ley nada más se puede hacer.

Al día de hoy, sin embargo, empresas maquiladoras y plantas industriales hasta establecimientos comerciales, ya comenzaron a adoptar la medida, si no de cerrar, reducir operaciones al menos a la mitad de su ejercicio cotidiano.

El freno de mano a la movilidad los obligó; no un decreto de emergencia sanitaria.

Si los insumos que requiere una planta industrial como Ford, ya no pueden llegar con la frecuencia requerida, su mercado está detenido y no tiene cómo garantizar la salud de los trabajadores, para qué seguiría operando. Desde hace una semana, el corporativo cerró todas sus plantas en Estados Unidos y México.

El jueves pasado, anunciaron lo propio, Toyota, GM, Audi, Hyundai, BMW, Nissan y Fiat Chrysler.

Lo mismo está ocurriendo en diversas maquiladoras y en general, en grandes y pequeñas empresas, en especial del sector comercial, han tenido que advertir el riesgo y reconocer que sin mercado al cual vender, más vale hacer un alto.


El doble discurso

Pero desde la óptica gubernamental hay una resistencia a frenar la actividad económica en el país, que ya había arrancado el año con un semestre previo de estancamiento (con un crecimiento de 0.1%), a lo que una pandemia es un balde de agua fría, de hecho, para la economía mundial.

En esa balanza, entre el dinero y la vida de las personas es que la mayoría de naciones han tenido que emitir el decreto y ordenar a los ciudadanos quedarse en casa, permitiendo la actividad de supermercados y tiendas de comestibles, así como aquellos giros empresariales que puedan prescindir del contacto directo con las personas.

En algunos países incluso, se ha prorrogado el pago de impuestos e hipotecas para compensar el impacto tanto a empresarios como a asalariados.

En cambio, el gobierno federal en México evade la declaratoria de una emergencia sanitaria porque aún se tienen ‘pocos’ casos. El reporte más reciente de la Secretaría de Salud contabiliza 251 casos confirmados (5 en el estado de Chihuahua) y 2 decesos.

A partir de mañana, se implementa la estrategia de “Susana Distancia” instando a la población a tomar medidas preventivas (no saludar de beso y mano, usar gel antibacterial, estornudar en el antebrazo y desinfectar superficies) y quedarse en casa.

Aparejado de lo anterior, se adelantó el cierre de clases en todos los nivele educativos, desde el viernes pasado y en las oficinas de gobierno, trabajarán con el menor personal posible y los trámites se realizarán por Internet, en la medida de lo posible.

“No nos apaniquemos”, subrayó el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia mañanera del viernes pasado, cuando Estados Unidos determinó el cierre parcial de los puentes fronterizos, sólo abiertos para cuestiones médicas, comerciales y militares.

Incluso, Belice que no tiene un solo caso, cerró su frontera con México por prevención.

“La recomendación es no salir de sus casas a partir del lunes, pero no es una orden… La gente lo hará, no se necesitan decretos ni policía para que lo cumplan, es una democracia”, destacó el Jefe del Ejecutivo ante el cuestionamiento de no decretar la suspensión de actividades y destacando que ésa es la característica de su Cuarta Transformación, ver por el pueblo y para el pueblo.

Empero, la transición de la fase 1 a la 2 es tan inminente, que los especialistas anticipan que prácticamente se pasará en lo inmediato, a la 3.

“La mayor carga de la enfermedad la estaríamos esperando a fines de abril, principios de mayo”, declaró el director de Epidemiología de la Secretaría de Salud, José Luis Alomía Zegarra, en la conferencia de prensa del viernes pasado.

Como se ha establecido, la fase 1 de la pandemia, quiere decir que de momento el virus se presenta en casos aislados y sin transmisión local, toda vez que los contagiados son personas que importaron el COVID-19 de otros países y en algunos casos, lo pasaron a sus familiares y personas más cercanas.

La fase 2 es la de Transmisión Comunitaria, es decir, que ya hay contagios locales, sin que necesariamente el paciente haya tenido contacto con extranjeros o haya estado fuera del país, y se puede presentar un nuevo caso en cualquier momento. Ésa es la curva de crecimiento que adelanta el funcionario.

La fase 3 es la Etapa epidemiológica, cuando el virus afecta a miles de personas en varias localidades. Por su urgencia, se ponen en marcha protocolos sanitarios más drásticos.

Así, mientras se cancelan eventos masivos y se viraliza en redes la campaña #QuedateEnCasa, el presidente de la República continúa con giras de trabajo y encabezando actos públicos.

A la par, desde la semana pasada se anunció que el Ejército y la Guardia Nacional aplicarán el Plan DN-III en cuanto se aplique la fase 3 de la pandemia.

De acuerdo con la publicación de este domingo de Proceso, fuentes castrenses indicaron que se prepara a los elementos con fines de contención, no de apoyo directo a la población civil, es decir, que actuarán en caso de que las autoridades civiles se vean rebasadas ante un escenario catastrófico… y hasta ahí, llegaría la democracia de la 4T.

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