• Administrador

Toledo, artista y activista hasta el último aliento

Oaxaca pierde a su más grande amante y defensor; pugnaba por las lenguas indígenas y luchaba vs el latifundio, la tala inmoderada y los transgénicos


Desde sus papalotes por los normalistas de Ayotzinapa, inagotable también apoyó a nuevos talentos y promovió becas para personas de escasos recursos

Toledo partió este día 5 de septiembre y con él se va el mayor defensor de Oaxaca, aquel con la calidad moral para enarbolar luchas en diversos frentes: la defensa de la tierra y el territorio, las lenguas indígenas, del maíz nativo o incluso de la libertad de expresión.

Se fue el artista vivo más importante de México (de acuerdo con el INBA), aquel que durante muchos años fue el corazón de Oaxaca, al encabezar luchas por la defensa del patrimonio; Oaxaca ha perdido a su más grande amante y defensor, Francisco Toledo.

Francisco Benjamín López Toledo, mejor conocido como Francisco Toledo, genio y figura nacido en el municipio de Juchitán de Zaragoza en 1940, sitio desde el cual comenzó con su apoyo a las comunidades y promovió diversas causas en pro de los derechos humanos, la tierra y el territorio, así como de las lenguas indígenas a lo que se dedicó con mayor ahínco sus últimos años de vida.

El juchiteco mostró a lo largo de sus 79 años de vida estas facetas, no sólo fue un destacado artista que visitó diversos países, incluida Francia donde vivió varios años, sino que nunca se olvidó de sus raíces y continuó apoyando diversas actividades y proyectos; uno de ellos fue la fundación de la Casa de la Cultura de Juchitán de Zaragoza.

Sin embargo, los proyectos más ambiciosos de artista fueron la fundación del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, espacio para consulta gratuita, misma que a la fecha cuenta con más de 61 mil libros especializados en diversos temas como la pintura y la arquitectura, además de contar con la colección Toledo-INBA, antes llamada José F. Domínguez, la cual acumula más de 24 mil piezas de arte, incluidas obras de Pablo Picasso, Rufino Tamayo y José Guadalupe Posadas, entre otros.


También el Centro de las Artes de San Agustín, fundado el 21 de marzo del año 2006, y el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, mismos que albergan diverso talleres, exposiciones y ponencias, actividades en las que participaron artistas de talla internacional.

Toledo también creo el Patronato Pro Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural del Estado de Oaxaca (Pro-Oax), asociación desde la cual ha enarbolando diversas luchas como la defensa del zócalo de la ciudad de Oaxaca en el sexenio de Ulise Ruiz (2004-2010) y sus bancas, mismas que acusó pretendían retirar para ser botín de políticos.

En protesta, el pintor llevó su banca al zócalo y se instaló allí, en oposición a la colocación de un restaurante de comida rápida y su logotipo en el andador turístico por no ir con la fisonomía cultural, entre otras.

Se distinguió por su defensa de las lenguas indígenas, impulsando los Premios CaSa de creación literaria en distintas lenguas nativas. Además, aportó materiales didácticos y otorgó becas a alumnos de escasos recursos.

Su postura contra los transgénicos fue otra faceta de sus causas, enmarcada en su preocupación por el medio ambiente y su conservación. Por ello, el artista juchiteco manifestó su rechazo al uso de transgénicos en México, siendo respaldado por diversas organizaciones y expertos en el tema. El artista creó un peluche de una mazorca con cara de calavera, con la intención de concientizar sobre el daño que provocan los transgénicos en el campo.

Otra de sus cruzadas fue la defensa del Cerro del Fortín, para lo cual Toledo encabezó dos luchas a través de Pro-Oax en contra de proyectos gubernamentales –como un estacionamiento—, en la gubernatura de Gabino Cué Monteagudo (2010-2016) ya que impactaban el ecosistema de esa serranía. Obras que al final, fueron suspendidas en esa área.

También encabezó una tamaliza en el zócalo de la ciudad de Oaxaca, en protesta a la instalación del segundo restaurante de comida rápida McDonald's, en uno de los portales del centro histórico, lo cual argumentaba que rompía con el estilo arquitectónico de la zona y esos alimentos no eran nutritivos.

Ayotzinapa fue otro capítulo que captó el interés de Toledo, ante la desaparición de 43 normalistas, la noche del 26 de septiembre de 2014 y creó 43 papalotes en el Taller Arte y Papel, fundado por él en San Agustín Etla, los cuales voló en el andador turístico y fueron llevados en diversas exposiciones por Juchitán y la Ciudad de México.

Por supuesto, tras el sismo de 8.2 grados que sacudió a México en septiembre de 2017 con epicentro en el estado de Chiapas pero con el mayor daño en el Istmo de Tehuantepec, el artista juntó a sus colaboradores e instaló comedores comunitarios para apoyar a todo el que lo necesitara, promovió el rescate de la infraestructura tradicional de las zonas afectadas, y de igual manera creó dos grabados que fueron puestos a la venta para recaudar recursos en beneficio de los damnificados. (Resumen con información de La Jornada)

No te pierdas ninguna de nuestras notas. ¡Suscribete ahora! Noticias Chihuahua

Solo registra tu correo electrónico.

© 2023 por GG Publicidad